jueves, 22 de mayo de 2014

EL ¿FIN? DE LOS BLOGS

La teoría planteada por el bloggero Hugo Pardo Kuklinski motiva este post:

Los medios preexistentes compiten con los nuevos medios. Los primeros se re-configuran intentando seguir adelante. Estos tienen etapas de liderazgo, luego se ven superados. Claro ejemplo de esto es lo siguiente: entre 2000 y 2005 dominaban el ámbito los blogs, hoy lo hace Facebook y mañana lo hará otra aplicación. Se pone énfasis en la conversación como materia prima del conocimiento, del pensamiento, de las interacciones. Es el mercado mismo.

Como centro de atención posicionamos al blog, el cual ha ido mutando desde su creación en 1999. La facilidad que presentaba, hoy se ve superada por el auge de las redes sociales, no se posiciona ya como ese arma para crear opinión pública, las prácticas comunicacionales han tomado otro rumbo, las demandas del consumo han evolucionado.

Quizás el individualismo de trabajo que se presentaba en un blog hoy no es el deseado, la gente prefiere un conocimiento “colaboracional”, gesto que páginas de continua interacción les otorga, las redes sociales que unifican.

Paul Boutin señaló los cambios de esta plataforma: pérdida de simpleza, falta de vocación de calidad, y aparición del marketing. La llegada a los medios masivos no fue casualidad, el prestigio se lo tenía bien ganado. Pero el desarrollo tecnológico le fue sacando fuerzas: los blogs individuales sufrieron la saturación del formato, perdieron la competencia de calidad y creatividad contra la poca trabajosa intercreatividad de Facebook o Twitter, y la “charlantería” tomó terreno en su ámbito. Los blogs fueron absorbidos por los medios masivos, los han estandarizado.

Las mayores amenazas de nuestro formato son las redes sociales. El consumo de información y conocimiento cambió, la velocidad es un rasgo fundamental, al igual que su brevedad (de aquí el éxito de Twitter, donde 140 caracteres son suficientes).

Lejos quedó esa "revolución bloguera" contra el poder de los editores, quienes decidían y deciden qué es noticia y qué no. Los blogs reflejaban las decisiones de su creador, sin mediadores, a gusto del usuario. Hoy su estructura se ve modificada, la idea del ida y vuelta de opiniones se ve restringida (campo habilitado por la posibilidad de comentar un post). Estos cambios no se pueden discriminar como buenos o malos, los formatos simplemente evolucionan, se renuevan a sí mismos. Por lo que, ante una supuesta “muerte” de los analizados, los creadores de ellos continuarán con sus tareas, sea de la forma que sea.

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