miércoles, 5 de agosto de 2015

Colectivos marplatenses: deficiencias y polémicas


En la ciudad de Mar del Plata operan seis empresas encargadas de la prestación de colectivos que integran el ámbito de transporte público. La firma 25 de Mayo encabeza la lista de líneas a cargo, con 15, pero el servicio no ofrece las mejores condiciones a los usuarios y los reiterados abusos y excesos en la implementación de sistemas de pago y tarifas del boleto ocurren a menudo.

Lo último noticioso y que genera más quejas entre los pasajeros, es la implementación del Sistema Único de Boleto Electrónico (S.U.B.E.). El proyecto se viene planteando desde febrero de 2009, cuando vio la luz el decreto 84 / 2009 dictado por el Poder Ejecutivo Nacional, que dispone la generalización del sistema de pago en 90 días. A su vez, el por entonces Concejal Carlos Filippini, presentó al Concejo Deliberante el expediente 1162 / 2009, a fines del mismo mes, por el cual se solicitaba adherir a la ciudad al sistema.

Tuvo el visto bueno en la Comisión de Transportes en el mes de agosto, pero en la Comisión de Legislación le bajaron el pulgar, para finalmente archivarlo en marzo del 2011. Sin ningún tipo de aviso, la iniciativa resurgió a comienzos de este año y se supone que su universalidad en la ciudad regirá a partir de la finalización del mismo. De este modo, el Gobierno Nacional puede tener mayor control de los subsidios otorgados a los prestadores del servicio en el interior.

Ahora, el problema que surge es la venta de las nuevas tarjetas. Se había informado en un principio desde el municipio y autoridades nacionales que se podría conseguir gratuitamente si se canjeaba la tarjeta antigua sin carga, o que se deberían abonar $3 si se presentaba con el DNI, y la misma traería $10 de carga.

El Ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, presentando el nuevo sistema.

Esto no ocurre, sino que en los puestos habilitados, los comerciantes se ven obligados a vender las mismas a $20 o $30 y sin carga. Según declaraciones a 0223, la UTE El Libertador es quien genera estas irregularidades, ya que la empresa los presiona para venderlas a ese precio. Una de las mayores problemáticas también se plantea aquí: los escasos puntos para recarga. Todo fundamentado por la ínfima cifra que les queda de ganancia - el 1%-.

Las carrocerías, si bien la gran mayoría no supera los 5-10 años de antigüedad, no presentan el mantenimiento adecuado y los coches rápidamente se ven deteriorados. Según nos contó un chofer de la empresa 25 de Mayo, las tareas de cuidado se reparten por oficio: "La limpieza, por ejemplo, está a cargo de un playero cuando se detienen los vehículos. El chofer lo único que hace es manejar y encargarse del cuidado del pasajero".

Lo expuesto en la ordenanza 21946, que exige al ejecutivo comunal un informe escrito que debe contener la cantidad de  kilómetros recorridos totales por cada empresa (mensuales  y  acumulado  del  año); la recaudación total (mensual y  acumulado  del  año); la cantidad  de  pasajeros (mensual y acumulado del año); el control de los recorridos realizados por cada empresa y el control de cumplimiento de las frecuencias; no se realiza correctamente y con números fidedignos. Lo plasmado en la ordenanza 18.556 -año 2008- sobre la implementación en forma definitiva del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) también es una incógnita.

A pesar de esto, el boleto aumentó exponencialmente durante el último tiempo. El rol de los empresarios ha sido crucial. La presión ejercida ante la intendencia fue desmezurada. Incluso cuando se llevó el precio a $4,80, reclamaban llevarlo a $5,42. La polémica se centra en que desde el anterior incremento, al jefe comunal, Gustavo Pulti, se le otorgaron facultades especiales para determinar el valor del boleto sin la intervención del Honorable Concejo Deliberante, dejando a la duda los cálculos y ganancias correspondientes.

Autoridades de la Federación Universitaria Marplatense junto a Gustavo Pulti

El boleto estudiantil es otra de las materias con más discusiones. Las irregularidades en cada nivel educativo afectan el buen funcionamiento. Por ejemplo, si bien se aprobó la gratuidad del servicio para los estudiantes secundarios, a principio de año, muchos alumnos no pudieron realizar los trámites correspondientes por falta de información desde el municipio.

El ámbito más tenso con respecto a esto surge en el campo universitario, porque si bien el mes pasado el boleto gratuito ya era ley en la provincia de Buenos Aires, aún no se han precisado los datos de su financiamento y su promulgación y el Partido de General Pueyrredon sigue sin adecuarse a la medida. Una oportunidad que, según Evaristo Buccico, Presidente de la Federación Universitaria Marplatense -FUM-, instalaría al territorio definitivamente como polo educativo.

Lo expuesto ofrece un panorama desalentador, incrementado por la inoperancia de las autoridades locales para resolver problemas que vienen desde hace años: choferes sin su vestimenta, horarios pico en los que la flota no da abasto, incumplimiento de la frecuencia horaria y condiciones de viaje que no están a la altura.

La Dirección General de Transporte, como expone el sitio de la Municipalidad de General Pueyrredon, otorga las distintas licencias y verifica el cumplimiento de la norma vigente. También fiscaliza las condiciones de seguridad, higiene y la calidad del servicio de transporte público y privado de pasajeros y cargas, con el fin de garantizar la seguridad de las personas y de los bienes transportados. ¿Realmente el trabajo se cumple con resultados satisfactorios?